sábado, 18 de julio de 2009

En el zo bajo el so

Al igual que las llamas y los troncos incandescentes de una chimenea, también los animales me provocan un irremediable deseo por observarlos, sin motivo aparente. Más de una vez me he preguntado el por qué. ¿A qué pregunta le estoy buscando respuesta?

Hecha un ocho

Quizás sea un mero esfuerzo por meterse en la piel del que te mira de reojo, salta, te ofatea, nada o se desliza entre las ramas, por el simple hecho de intentar entender qué siente. A lo mejor me pica la curiosidad por averiguar cómo ha llegado a adoptar ese aspecto y de qué le sirve tras tantos años de evolución darwiniana (por cierto, ya vamos por el 150 aniversario de la publicación de "El origen de las especies').

Gibbon entre rejas

Lo mismo tiendo a idolatrar a cada ser por sus manifiestas cualidades "sobrenaturales"... ¡qué paradoja, cuando no los hay más naturales que ellos! Pero hay que admitir que todos hemos soñado alguna vez con tener la rapidez de un guepardo, la vista de un águila o la fuerza de un oso.
Y para soñar con los ojos abiertos no hay mejor manera que sentirse un poco animal en el Zoo Aquarium de Madrid.

Zoo Madrid- Osos pardos

Siempre da lástima ver a esa selección de 6.000 animales de los 5 continentes privados de libertad y expuestos al desgaste continuo de los visitantes ávidos por llamarles la atención. Pero en este caso me llevé una grata sorpresa por la limpieza de las instalaciones y el aparente cuidado con que se trataba a la fauna.

Zoo Madrid - Delfinario

Zoo Madrid Macacos

En los inicios, allá por el 1770, lo que se conoce hoy como zoo, se situaba en el Parque del Retiro, en la "Casa de Fieras". Aún hay restos de aquellas instalaciones, hoy deshabitadas, que pueden verse en este pulmón de la capital. Los animales allí expuestos procedían de las colonias americanas, pero también de Asia, África y la propia Península. Una veintena de años después pasó a emplazarse el Zoo en su actual ubicación, donde a día de hoy, ocupa lindando con la Casa de Campo una extensión de unas 20 hectáreas.

Zoo Madrid Plano

Zoo Madrid Terrario 2

Muy recomendable el delfinario y su espectacular show, el enorme acuario y el pabellón de naturaleza misteriosa. Nada adecuado, en cambio, elegir un día de calor para visitar a los huéspedes, porque muchos están más aletargados sesteando que el propio perezoso. Aaaaaguaaaa!! ¿Ese camello está pidiéndose un Trina en el chiringuito? ¡No me jorobes, que yo iba primero!!

Y muy recomendable también ir acompañados de niños... porque de sus miradas quizás se adivine mejor el porqué de esa fascinación por nuestros adorables vecinos.

Zoo Madrid Terrario 3

Zoo Acuario Madrid

martes, 7 de julio de 2009

Olas en la arena

Desde los 12 años, justo aquel día en que su tío Armando, el carpintero, lo llevó a pescar al pantano del Acebuche, soñó con ver el mar. Sentado en la vieja barca fijó su mirada en la otra orilla e imaginó cómo sería contemplar la inmensidad de un océano, su falta de límites, la tenue línea que lo separa del cielo, las interminables olas que rompen sobre una playa callada, casi sumisa ante la fuerza del mar.
Hoy cumple 72 otoños y como regalo sus nietos le han querido traer a la costa, recorriendo kilómetros de recuerdos y una cadena de preguntas acerca del porqué de su arraigo al pueblo. Nunca antes había tenido que alejarse más de 30 kms de Cantillón. "¿Para qué?", decía siempre. "Si aquí ya tengo todo lo que necesito". Pero hoy sí sentía el impulso de hacerlo, no solo por el respeto al presente, sino porque aún brillaban en sus ojos los de aquel chaval de caña en mano y sueño permanente con el mar.

Olas de mar en la arena

Cogido de la mano de Carmen, la mayor de sus nietas, bajó las dunas y a 200 metros de la orilla quedó paralizado, inmóvil. Ni siquiera alcanzó a ver la espuma que dibujaba el vaivén de las ondas salinas, tampoco las algas náufragas ni sus enredos entre conchas marinas... casi no percibió siquiera el sonido del mar rompiendo sobre la tierra.
En cambio, sus ojos quedaron clavados sobre la arena, contemplando cómo el fuerte viento trazaba olas sobre su piel, moviendo las crestas de granos a un destino incierto. A través de sus pupilas, el serpenteo del suelo quiso llegar a su interior, pareciéndole el más bello de los espectáculos jamás vivido. Mantuvo la mirada unos minutos más. "¿Estás bien, abuelo?"
Suspiró, parpadeó un par de veces y se giró. Marchó de espaldas al mar, ese que existía sólo en sus sueños, sonriendo por haberlo desdeñado frente a simples olas en la arena.

viernes, 3 de julio de 2009

El teatrailer

Para los que no nos pudisteis acompañar, aquí algunos retales de la obra. A los que sí, gracias de nuevo, tanto por el apoyo como por la colaboración. Se recaudó un buen puñado de euros (500 espectadores a 5 lerus... hagan cuentas) para Pueblos Unidos.

Lo pasamos genial. Quizás haya más funciones, quién sabe...

Los videos son recortes de películas grabadas con móvil o cámara de fotos, se ha hecho lo que se ha podido. Eso sí, la peli original pronto en DVD! :)

lunes, 15 de junio de 2009

Hay que echarle teatro

¡Hay que fijar los movimientos!
El texto de esta parte siempre se me olvida...
¡Las sardiiinaaaas! ¡Que no se olviden las sardinas!
No llegamos con la escenografía, no llegamos.
¿Ha pensado alguien en algo de música entre acto y acto?
No tengo ni idea de dónde voy a sacar el vestuario...

Estas no son frases que aparezcan en el texto de la obra "Noises Off" de Michael Frayn, pero podrían hacerlo perfectamente.

¿Suena a caos? Probablemente, pero ahí está la gracia, tanto dentro como fuera de escena...¡y de la obra! A menos de una semana del estreno, el ritmo de los ensayos sube, el nerviosismo va a la par y los últimos flecos que se cierran dan lugar a otros nuevos que no parecen tener fin. Pero sucede siempre, como esta función de metateatro viene a demostrar. Teatro dentro del teatro.

El título español de la misma es "¡Vaya ruina de función!" y la adaptación en la que está basada la obra que representaremos un grupo de aficionados de la Sala Malasaña es de Pablo Muñóz. Claro está que tendrá su propio toque gracias a la labor de nuestra profe, Silvia Navarro, que nos ha guiado magníficamente hasta aquí para ofreceros esta comedia en dos actos en las siguientes salas:

20 de junio
Centro de Formación Padre Piquer.
C/Mártires de la Ventilla, 34. Madrid
Dos pases: 17:30 horas/19:30 horas
Entrada 5€ - destinada a fines benéficos

24 de junio
Centro Cultural Lavapiés
c/Olivar 46. Madrid
19:00 horas

Si os apetece echar un rato agradable para reír con una comedia frenética, ¡os esperamos!

jueves, 11 de junio de 2009

Encuentra la diferencia

El próximo ejercicio requiere de cierta agudeza visual. No mucha, pero un mínimo sí es necesario. En la imagen que sigue hay un elemento que no encaja del todo con la típica estampa dominguera de playa, tortilla de patatas y sombrilla florida. Es difícil, lo sé... por eso doy pistas:
  • la cometa es una cometa: no es un ovni ni nada paranormal que pueda parecérsele.
  • no hay manipulación "fotochopera" alguna: la gente que aparece en camiseta, aunque esté en la playa, la lleva realmente, no está pintada sobre ellos. Estábamos en mayo.
  • no es necesario hacer un potente zoom sobre la arena para encontrar un mensaje oculto, ni una imagen 3D que pueda formarse al mirar fijamente las coquinas.

Caballo playero

Un caballo buscando coquinas

¿Sí? ¿No? Veeeenga, una pista más... El riesgo que tiene ir a la playa un día tan primaveral es que a veces acaba lloviendo.

Al trote a la toalla

Un curioso paseo por la playa de la Redondela a lomos de una buena jaca (envidia la mía). Qué pena no haber captado la instantánea del caballo bajando por la rampa de acceso a la playa, taconeando sobre la madera, junto al típico cartel de "Yo me quedo fuera". También es verdad que en la señal se retrataba a un perro y que el equino no andaba suelto por ahí haciendo hoyos en la arena o corriendo tras un balón. Iba bien sujeto de la correa... digo rienda. Debe tener algún pase especial, tipo VIP o ser amigo de los socorristas. O simplemente es un caballito de mar. Quién sabe...